El Drogas, Talco, Sínkope, Envidia Kotxina, Tres en Raya, Manifa y una noche que ya siento mía: Crónica del Galleta Rock Fest 2026 en Aguilar de Campoo

Salí de casa con la mochila del equipo cerrada desde la noche anterior, esa manía mía de no dejar nada para el último momento cuando hay un festival de por medio.

La carretera hacia la Montaña Palentina se me hizo corta, como se hacen cortos los caminos cuando sabes lo que te espera al final. Y lo que me esperaba era Aguilar de Campoo, la villa galletera, un pueblo que huele a horno y a verano y que un sábado de julio se convierte en la capital del rock combativo de este país.

Es mi segundo año subiendo al Galleta Rock Fest. El segundo. Y sin embargo, cuando crucé la entrada de Las Campas Pedro López y noté el murmullo del recinto llenándose, tuve esa sensación difícil de explicar de estar volviendo a un sitio de toda la vida. Hay festivales que te cuesta años sentir como tuyos. Este se me metió dentro en dos.

Un Festival con casi treinta años y alma de pueblo

Conviene ponerlo en contexto, porque no es un festival cualquiera.

El Galleta Rock celebraba este año su XXIX edición: veintinueve años ininterrumpidos desde 1996, sostenido por su asociación cultural, por el Ayuntamiento de Aguilar y por Galletas Gullón, que un año más pone su granito de arena.

Casi tres décadas de punk y rock en un pueblo de la Montaña Palentina, sin macroestructuras, sin quince escenarios, sin postureo. Una sola jornada, concentrada, para vivirla del tirón.

Galleta Rock 2026
Galleta Rock 2026 Fotografo Iker Audicana 82

Y esa escala es precisamente su secreto. Aquí no eres un número de pulsera perdido entre cien mil personas. Aquí reconoces caras, te paras a hablar, te tratan como si fueras de casa desde el minuto uno.

El trato cercano de la organización, de los voluntarios, de la gente del pueblo, es de esas cosas que no salen en el cartel pero que definen un festival más que cualquier titular. Para el que curra en el foso, ese ambiente familiar lo cambia todo: trabajas más tranquilo, disfrutas más, y las fotos salen más vivas porque tú también lo estás.

El Foso, ese pequeño gremio

Antes incluso de que sonara la primera nota, ya había ganado el día.

Porque una de las cosas más bonitas de este oficio es reencontrarte con compañeros de profesión, otros fotógrafos con los que compartes valla, luz imposible y batallitas entre canción y canción. Ese “¿qué tal llevas el contraluz de este escenario?”, esa risa cómplice antes de que arranque el grupo, ese repartirse los huecos sin codazos.

En festivales grandes cuesta que eso pase. En el Galleta, por tamaño y por carácter, sale solo. Y se agradece muchísimo.

Sínkope abre la Tarde

A las cuatro y media se abrieron las puertas y, con la tarde todavía alta, fueron los extremeños de Sínkope los encargados de romper el hielo.

Llevan desde principios de los noventa dándole caña desde la comarca de La Serena, con ese rock rural y crudo de la voz rasgada de Vito Íñiguez, letras poéticas y combativas a partes iguales, de la escuela de Extremoduro, Marea o Barricada.

Sinkope en el Galleta Rock 2026
Galleta Rock 2026 Fotografo Iker Audicana 5

Un arranque perfecto: honesto, de raíz, de los que ponen el recinto a temperatura sin necesidad de fuegos artificiales. Buena luz de tarde para empezar a disparar y calentar el pulso.

Envidia Kotxina y una vieja deuda con Aguilar

Después llegó uno de esos momentos con historia detrás. Envidia Kotxina, los madrileños del punk rock más descarnado y combativo, regresaban a Aguilar con más de tres décadas a sus espaldas y una conexión especial con este festival: ya fueron cabezas de cartel aquí allá por 2001.

Volver tantos años después y hacer saltar por los aires Las Campas tuvo algo de reencuentro, de justicia poética. El recinto ya botaba de verdad, y desde el foso se notaba esa energía que solo dan las bandas que llevan toda la vida peleando el directo.

Envidia Kotxina en el Galleta Rock 2026
Galleta Rock 2026 Fotografo Iker Audicana 74

Tres en Raya sube la temperatura

Con el sol empezando a caer entró Tres en Raya, aportando su dosis de punk directo y sin concesiones para no dejar que la cosa se enfriara. Fue el empujón que necesitaba la jornada para encarar la recta grande de la noche: puños arriba, coros y ese punto de rabia sana que es la esencia de un festival como este.

Tres en Raya en el Galleta Rock 2026
Galleta Rock 2026 Fotografo Iker Audicana 103

Talco y el ska-punk que no deja títere con cabeza

Y entonces se hizo de noche y llegaron los italianos. Talco son una referencia internacional del ska-punk, más de dos décadas girando por medio mundo con esa mezcla de vientos, velocidad y mensaje que convierte cualquier recinto en una fiesta colectiva.

Fue, probablemente, el momento más bailable de la jornada: el público entero convertido en un pogo festivo, saltando al ritmo de los metales.

Talco en el Galleta Rock 2026
Galleta Rock 2026 Fotografo Iker Audicana 121

Fotografiar a una banda así es un regalo, porque el escenario es puro movimiento y color, y la energía se contagia hasta detrás del objetivo.

El Drogas: el Mito

Pero si hubo un instante que se me quedó grabado para siempre, ese fue El Drogas.

Ver a Enrique Villarreal en directo es asistir a un trozo vivo de la historia del rock de este país.

El Drogas en el Galleta Rock 2026
Galleta Rock 2026 Fotografo Iker Audicana 159

El hombre que marcó una época al frente de Barricada, que después siguió su camino con Txarrena, sigue repartiendo himnos generacionales con una entrega que ya quisieran muchos con la mitad de sus años.

Hubo silencios respetuosos y hubo estallidos de recinto entero coreando.

Fotografiarlo, con esa verdad y esa emoción encima del escenario, es de esas cosas por las que uno se dedica a esto.

Bajé la cámara un par de veces, lo confieso, solo para mirar. Y eso, en un profesional, es la mejor señal de que algo grande está pasando.

El Drogas en el Galleta Rock 2026
Galleta Rock 2026 Fotografo Iker Audicana 178

Manifa cierra de madrugada

Cuando muchos habrían firmado irse a casa, todavía quedaba Manifa para cerrar de madrugada y no dejar que nadie se marchara con las pilas cargadas.

Punk de trasnoche para los que aguantan hasta el final, banda sonora perfecta para esa última hora en la que el cansancio y la euforia se mezclan y ya no sabes muy bien si te duelen los pies o te sobra la felicidad.

Las últimas fotos de la noche siempre tienen algo especial: la luz más sucia, el público más entregado, la sensación de estar cerrando un círculo.

Manifa en el Galleta Rock 2026
Galleta Rock 2026 Fotografo Iker Audicana 181

El corazón solidario

No me quiero olvidar de algo que define al Galleta tanto como su música: su alma solidaria.

La tradicional Paella Solidaria y las actividades que rodean la jornada recuerdan que esto, antes que un festival, es una comunidad que se junta a celebrar y a arrimar el hombro.

Hacer buen rock es relativamente fácil; hacerlo con causa y con corazón, durante casi treinta años, ya es otra cosa.

Nos vemos en el XXX

Volví de madrugada con la tarjeta llena, la espalda molida y esa sensación rara de haber estado, otra vez, con los míos.

Y por eso lo digo sin dramatismos: el Galleta Rock Fest se ha convertido en un fijo innegociable de mi calendario de festivales. Un must.

No por el tamaño ni por el nombre más grande del cartel, sino por todo lo que lo envuelve: el pueblo, el trato, la gente, los compañeros del foso, esa sensación de pertenecer a algo aunque solo lleves dos años apareciendo por allí.

Y lo mejor está por venir. El año que viene el Galleta cumple su XXX aniversario, tres décadas de rock combativo en Aguilar de Campoo, y no pienso perdérmelo por nada del mundo. Si nunca has subido a la Montaña Palentina a vivir esto, que el 30 aniversario sea tu excusa. Yo ya estoy contando los días.

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