Hay tardes que se quedan grabadas en la memoria de una forma diferente. No por el resultado, sino por lo que se vive alrededor de él. Por las miradas de las jugadoras antes de saltar a la pista, por el murmullo expectante de una grada que nunca abandona, por ese instante en el que el balón deja la mano de una tiradora y el pabellón entero contiene la respiración.
El pasado sábado, el Pabellón de Mendizorroza acogió un duelo de Liga Femenina Endesa entre el Kutxabank Araski y el Durán Maquinaria Ensino. El marcador final, 55-71, quedará en las estadísticas. Pero lo que viví desde mi posición junto a la cancha, con la cámara como testigo, cuenta una historia diferente. Una historia de lucha, de identidad, de un proyecto que trasciende victorias y derrotas.
Como fotógrafo deportivo en Vitoria – Gasteiz, cada partido del Araski es una oportunidad de documentar algo que va más allá del deporte: la memoria viva de un proyecto que ha cambiado el baloncesto femenino en Álava.
Kutxabank Araski: Mucho Más que un Equipo de Baloncesto
Para entender lo que se vive cada fin de semana en Mendizorroza, primero hay que comprender qué representa el Araski en el tejido deportivo y social de Vitoria-Gasteiz.
El Nacimiento de un Sueño: 2010
El Araski no surgió de una inversión millonaria ni de la ambición de un magnate. Nació de la necesidad. En septiembre de 2010, dos clubes históricos de Álava —Abaroa y UPV Álava— tomaron una decisión que marcaría el futuro del baloncesto femenino en la provincia: fusionarse, dejando atrás colores, escudos y rivalidades, para crear algo más grande que la suma de sus partes.
La Asociación ARASKI AES (Arabako Emakumeen Saskibaloia, “Baloncesto Femenino de Álava” en euskera) nacía con un objetivo claro: construir una estructura piramidal, estable y sostenible para el baloncesto femenino de rendimiento en Álava. El proyecto se llamó “Tiempo de chicas”, y estaba impulsado por la Federación Alavesa de Baloncesto.

El Araski no es solo un equipo; es una declaración de principios. Es una asociación de mujeres que desarrolla un proyecto de formación y promoción femenina en torno al baloncesto, con objetivos que trascienden la actividad deportiva: el empoderamiento de las mujeres y la igualdad en el deporte.
Hoy, el club cuenta con 23 equipos (todos femeninos), 230 jugadoras alavesas, 30 técnicos (50% mujeres) y una directiva donde las mujeres son mayoría. No es casualidad; es filosofía.
Una Década en la Élite
En mayo de 2016, apenas seis años después de su fundación, el Araski logró lo que parecía imposible: ascender a la Liga Femenina Endesa, la máxima categoría del baloncesto femenino español. Y lo hizo por la puerta grande, siendo campeonas de Liga Femenina 2.
Pero la sorpresa llegó en esa primera temporada entre las grandes: el Araski no solo sobrevivió, sino que se clasificó para la Copa de la Reina y alcanzó las semifinales, terminando en cuarta posición. Fue el mejor rendimiento de un equipo recién ascendido en la historia de la liga.
La temporada 2025-2026 marca un hito histórico: diez años consecutivos en la élite del baloncesto femenino español. Para un club con apenas quince años de vida, nacido de la fusión de dos pequeños clubes provinciales, es un logro que desafía toda lógica deportiva.

Made Urieta: El Alma del Proyecto
No se puede hablar del Araski sin mencionar a Madelén “Made” Urieta, la entrenadora que ha llevado al equipo desde los banquillos de Liga Femenina 2 hasta las semifinales de Copa de la Reina.
Natural de Amurrio, nacida en 1981, Made lleva más de media vida ligada a los banquillos. Su trayectoria como jugadora comenzó en 1993 en el CB Aurrera, pero fue como entrenadora donde encontró su verdadera vocación. Desde 2001, cuando cofundó el proyecto que terminaría convirtiéndose en el Araski, ha dedicado cada día a construir algo que perdure.
La lista de premios de Made Urieta es el mejor testimonio de su trabajo:
- Premio AEEB “Memorial Antonio Díaz Miguel” a la mejor entrenadora (2016 y 2019)
- Mejor entrenadora de la Liga Femenina Endesa (2020 y 2021)
- Parte del cuerpo técnico de la Selección Española en dos Eurobaskets y dos Juegos Olímpicos (Tokyo 2020 y París 2024)
- Oro en el Eurobasket de Serbia y Letonia 2019 con la Selección Absoluta
- Actualmente, seleccionadora de España U17

El Partido: Araski vs Ensino
Primer Cuarto: El Rugido Inicial
El Araski saltó a la pista con la determinación de quien sabe que cada partido es una final. Sami Hill, la base canadiense que se ha convertido en el corazón del equipo, no tardó en aparecer: un triple que encendió la grada y una asistencia que desató los primeros aplausos. A través del visor de mi cámara, capturé ese instante donde la confianza se transforma en puntos.
Mama Dembele completó el arranque con una penetración que hizo vibrar el parqué. 9-4 y las locales mandaban. El pabellón rugía.
En esos primeros minutos, mi cámara trabajó sin descanso buscando las expresiones, los gestos, la tensión en cada músculo. Fotografiar baloncesto femenino exige anticipación constante: las jugadas se desarrollan con una velocidad que no perdona la duda.
Pero el Ensino fue despertando. Las gallegas comenzaron a dominar el rebote —hasta cinco ofensivos en el primer cuarto— y el ritmo del partido cambió de manos. El marcador al final del primer periodo, 12-14, reflejaba un equilibrio tenso.

Segundo Cuarto: La Batalla por el Control
Los segundos diez minutos despertaron el poder ofensivo de ambos conjuntos. Dominique Toussaint, la escolta caribeña del Araski, empató el encuentro con un triple que hizo estallar la grada.
En la parcela ofensiva, las vitorianas tenían buena circulación del balón, pero les estaba faltando la buena finalización de las jugadas. A falta de tres minutos para el descanso, un triple visitante obligó a Made Urieta a solicitar tiempo muerto con un preocupante 21-30 en el luminoso.
Entonces apareció Sami Hill. Un triple para dar vida a las suyas, para recordar que este equipo nunca se rinde. El descanso llegó con un 26-36 que no reflejaba todo lo que el Araski había peleado.

Tercer Cuarto: La Remontada que Rozamos
El paso por vestuarios transformó al equipo. El Araski que todos querían ver apareció en la segunda parte: defensa agresiva, robos de balón, un parcial de 5-0 que puso al pabellón en pie.
Dominique Toussaint abrió el cuarto con un triple. Noa Morro, la joven pívot cedida por Valencia Basket, anotó tras un robo de su compañera. De repente, el partido había cambiado.
Y entonces llegó el momento que quedará grabado en mi tarjeta de memoria: Sami Hill, inmensa, clavó un triple y completó una penetración para firmar el empate a 40. Mendizorroza explotó. Los flashes de los móviles de los aficionados se mezclaban con los disparos de mi cámara. Remontada en marcha.
Son estos instantes los que justifican las horas de preparación, el conocimiento del juego, la paciencia. Un fotógrafo deportivo en Vitoria – Gasteiz sabe que estos momentos llegan sin avisar, y hay que estar preparado para capturarlos.
El tercer cuarto terminó con una ventaja de cuatro puntos para las visitantes. Todo estaba por decidir.

Último Cuarto: Hasta el Final
Los últimos diez minutos comenzaron con nervios. Tres minutos sin que nadie lograra anotar. La tensión se podía cortar con un cuchillo.
Las gallegas encontraron su ritmo exterior y fueron abriendo brecha. El Araski peleó cada balón. Alexy Mollenhauer luchó en la pintura, Hill no dejó de intentarlo hasta el último segundo.
El 55-71 final no cuenta toda la historia. No cuenta la entrega, el corazón, la negativa a rendirse de un equipo que dejó todo sobre el parqué.
Por Qué Importa Apoyar al Araski
En un mundo donde el deporte femenino sigue luchando por visibilidad y recursos, cada entrada vendida en Mendizorroza es una declaración de principios. Cada familia que lleva a sus hijas a ver a Sami Hill, a Dominique Toussaint, a Noa Morro, está invirtiendo en el futuro.
El Araski no es un club que fichó estrellas internacionales con presupuestos millonarios. Es un proyecto que ha crecido desde la base, que ha apostado por la formación, que ha demostrado que otra forma de hacer deporte es posible.
Diez temporadas en la élite. Dos Copas de la Reina disputadas. Cientos de niñas alavesas que hoy sueñan con ser jugadoras porque tienen referentes cercanas, reales, accesibles.
El resultado contra el Ensino duele. La clasificación aprieta. Pero hay algo que ningún marcador puede cambiar: el Araski representa valores que trascienden el deporte. Y eso, créanme, merece ser fotografiado, documentado y celebrado.
Conclusión: El Baloncesto que Se Fotografía a Sí Mismo
Mientras editaba las fotografías del Araski-Ensino, me di cuenta de algo que se repite partido tras partido: por cada fotógrafo profesional como yo, hay decenas de madres, padres y aficionados capturando el momento con sus móviles.
Algunos podrían verlo como una distracción. Yo lo veo diferente: cada una de esas fotografías caseras, cada vídeo grabado desde la grada, cada historia de Instagram compartida… Son eslabones en la cadena de visibilidad del baloncesto femenino.
Dentro de diez años, esas niñas que hoy corren por los pasillos de Mendizorroza con camisetas del Araski mirarán esas fotos y dirán: “Yo estaba allí. Yo vi jugar a Sami Hill. Yo soñé con ser como ellas”.
El 55-71 quedará en las estadísticas. La lucha por la permanencia seguirá su curso. Pero hay algo que ningún resultado puede cambiar: el Araski es un proyecto que merece ser contado, fotografiado y apoyado.
Como fotógrafo deportivo en Vitoria – Gasteiz, mi trabajo va más allá de crear imágenes técnicamente correctas. Se trata de documentar la memoria colectiva del deporte femenino alavés, de crear un archivo visual que las futuras generaciones puedan consultar para entender cómo vivíamos estos momentos en 2026.
Nos vemos en Mendizorroza en el próximo partido.
Preguntas Frecuentes sobre el Kutxabank Araski
¿Qué es el Kutxabank Araski?
El Kutxabank Araski (oficialmente ARASKI AES – Arabako Emakumeen Saskibaloia) es el equipo de baloncesto femenino de Vitoria-Gasteiz que compite en la Liga Femenina Endesa, la máxima categoría del baloncesto femenino español. Fue fundado en 2010 mediante la fusión de los clubes Abaroa y UPV Álava.
¿Cuántos años lleva el Araski en la máxima categoría?
La temporada 2025-2026 marca el décimo año consecutivo del Araski en la Liga Femenina Endesa. Ascendieron en 2016 tras proclamarse campeonas de Liga Femenina 2.
¿Quién es la entrenadora del Araski?
Madelén “Made” Urieta, natural de Amurrio (Álava), cofundadora del proyecto y dos veces elegida mejor entrenadora de la Liga Femenina Endesa (2020 y 2021). También forma parte del cuerpo técnico de la Selección Española.
¿Dónde juega el Araski sus partidos como local?
En el Pabellón Polideportivo de Mendizorroza, con capacidad para 4.000 espectadores, ubicado en el Complejo Deportivo de Mendizorroza en Vitoria-Gasteiz.
¿Cómo puedo comprar entradas para ver al Araski?
Las entradas están disponibles en la web oficial del club (araski.com) y en taquilla el día del partido. Los precios son muy accesibles para fomentar la asistencia familiar.
¿El Araski tiene equipos de cantera?
Sí, el club cuenta con 23 equipos femeninos y más de 230 jugadoras alavesas en diferentes categorías, desde prebenjamín hasta el primer equipo. Es un proyecto integral de formación del baloncesto femenino en Álava.
¿Puedo fotografiar los partidos del Araski?
Como espectador puedes fotografiar desde tu asiento sin problema. Para acceso a pie de pista como fotógrafo acreditado, debes contactar con el club o solicitar acreditación de prensa.
¿Hay tienda oficial del Araski?
El club dispone de merchandising oficial que puedes adquirir en los partidos o a través de su web. Camisetas, bufandas y otros artículos para apoyar al equipo.